Continuamos compartiendo las experiencias de prácticas de nuestra primera promoción del Máster Universitario en Intervención Psicológica en Ámbitos Sociales y Comunitarios. En esta ocasión, Irene Torres Balado nos acerca a su paso por el Centro I+I Murialdo Getafe, un recurso de la Asociación Murialdo que trabaja con niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo social.
La fotografía que acompaña esta entrada recoge algunos de los momentos compartidos con los menores durante estos meses. Todos ellos aparecen de espaldas con el objetivo de preservar su privacidad y garantizar su derecho a la intimidad.
A continuación, Irene comparte en primera persona algunas reflexiones sobre una experiencia que, como ella misma señala, le ha permitido descubrir tanto la dureza como la enorme capacidad transformadora de la intervención social.
«Descubrir la realidad de muchos niños y niñas ha sido una experiencia profundamente transformadora»»
Mi nombre es Irene Torres Balado y hoy ha sido mi último día en la Asociación Murialdo. En la foto aparecen algunos de los niños y niñas con los que he compartido estos meses. Aparecen de espaldas porque, al tratarse de menores de edad, es fundamental preservar su privacidad y evitar cualquier posibilidad de identificación.
He realizado mis prácticas en el Centro I+I Murialdo Getafe, un recurso que atiende a niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo social. Muchos de ellos llegan al centro tras haber vivido situaciones complejas relacionadas con dificultades familiares, carencias económicas, problemas de integración social, experiencias de violencia o la ausencia de referentes estables. Circunstancias que pueden afectar a su desarrollo personal, educativo y emocional.
En este servicio se ofrece intervención psicoeducativa, apoyo familiar, orientación educativa, atención psicológica y actividades dirigidas al desarrollo personal. Además, se trabaja de forma integral con los niños, niñas y adolescentes y, cuando es necesario, también con sus familias, con el objetivo de favorecer su bienestar y promover nuevas oportunidades de crecimiento.
Durante mi estancia en el centro aprendí la ambivalencia de lo social, lo bonito y duro que puede llegar a ser, pero también lo satisfactorios que pueden ser los resultados, tanto para mí como futura profesional, pero sobre todo para los usuarios y usuarias.
Lo que más me removió fue comprobar la dureza de muchos de los casos y ser consciente de la inmensa suerte que tengo en mi situación actual, algo de lo que muchas veces no somos plenamente conscientes. Sin embargo, dentro de todo ese caos, me alegra saber que ellos y ellas pueden contar con un espacio en el que se sienten seguros y con un equipo de profesionales que piensa constantemente en su bienestar.
Considero que este recurso desempeña una labor fundamental. Además de ofrecer atención especializada, permite a los niños, niñas y adolescentes relacionarse con sus iguales, desarrollar habilidades sociales y, sobre todo, disponer de una rutina, aportando algo de orden en medio del caos. Por otro lado, que dispongan de atención psicológica lo considero un pilar fundamental. Permite a los usuarios y usuarias (y familiares en ocasiones puntuales) alcanzar la mejor versión de sí mismos para que lleven una vida plena y con el menor impacto psicológico posible, teniendo en cuenta sus circunstancias.
Desde el Máster queremos agradecer a la Asociación Murialdo y al equipo del Centro I+I Murialdo Getafe la acogida y la oportunidad brindada a nuestras estudiantes para aprender y crecer profesionalmente en un ámbito tan comprometido con la infancia y la adolescencia.
