La Sociedad Española de Psicología de la Intervención Social (SEPIS) ha presentado sus aportaciones al proceso de consulta pública impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para la elaboración de la futura Ley de profesiones de los Servicios Sociales. Entre sus principales propuestas destaca el reconocimiento explícito de la Psicología de la Intervención Social como profesión propia dentro del sistema de Servicios Sociales, diferenciada de otros ámbitos de la Psicología y con competencias específicas de intervención.
La entidad señala que esta futura regulación representa una oportunidad histórica para ordenar el sistema, reforzar la seguridad jurídica y garantizar intervenciones basadas en la evidencia científica. Asimismo, defiende que muchos de los problemas abordados desde los Servicios Sociales, como la exclusión social, la protección a la infancia, la violencia, la conducta suicida, la dependencia o las crisis comunitarias, requieren conocimientos psicológicos especializados y profesionales adecuadamente cualificados.
Entre las propuestas remitidas al Ministerio se encuentran la delimitación precisa de las funciones psicológicas dentro de los Servicios Sociales, la superación de términos ambiguos como “psicosocial” cuando invisibilizan las competencias específicas de la Psicología, y el establecimiento de un sistema de habilitación profesional que garantice la calidad técnica de la intervención.
SEPIS también plantea la necesidad de reconocer de forma homogénea la figura profesional de la Psicología de la Intervención Social en todo el territorio nacional, evitando desigualdades entre comunidades autónomas y asegurando que las intervenciones psicológicas sean realizadas por profesionales con la formación y competencias adecuadas.
Esta iniciativa resulta especialmente relevante para el Máster Universitario en Intervención Psicológica en Ámbitos Sociales y Comunitarios, cuyo objetivo es formar profesionales capaces de intervenir en contextos sociales complejos desde una perspectiva científica, comunitaria y basada en la evidencia. La futura regulación puede suponer un avance significativo en el reconocimiento profesional de un ámbito que desempeña un papel fundamental en la promoción del bienestar, la inclusión social y la calidad de vida de las personas y las comunidades.
Fuente: INFOCOP (Consejo General de la Psicología de España), 26 de mayo de 2026

