La soledad no deseada se ha convertido en uno de los principales desafíos asociados al envejecimiento y constituye un factor de riesgo para el bienestar psicológico, la salud física y la participación social de las personas mayores.

Más allá de vivir solo o sola, la soledad no deseada hace referencia a la percepción subjetiva de aislamiento y falta de vínculos significativos, un fenómeno que requiere respuestas coordinadas desde los servicios sociales, el ámbito sanitario, las entidades comunitarias y las redes de apoyo.

En los últimos años se han impulsado diferentes iniciativas orientadas a prevenir y detectar estas situaciones, poniendo de manifiesto la importancia del trabajo comunitario y de la coordinación entre profesionales y organizaciones.

Desde la Psicología de la Intervención Social, la soledad no deseada representa un ámbito de actuación prioritario, en el que la promoción de la participación, el fortalecimiento de las relaciones sociales y la creación de entornos comunitarios inclusivos constituyen herramientas fundamentales para favorecer el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.

La creciente sensibilización social ante este fenómeno pone de relieve la necesidad de seguir desarrollando intervenciones basadas en la evidencia y estrategias de prevención que sitúen a las personas y sus redes comunitarias en el centro de la acción.

📌 Para saber más

  • Comunidad de Madrid. Red de Atención a Mayores en Soledad.
  • Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada (Fundación ONCE).
  • Estrategia estatal frente a la soledad no deseada.

https://www.comunidad.madrid/asuntos-sociales/soledad-personas-mayores-comunidad-madrid