La Asamblea General de las Naciones Unidas ha adoptado una Declaración política histórica que coloca la salud mental como una prioridad global y reclama un aumento de los recursos y estrategias de atención, especialmente desde la perspectiva comunitaria y de atención primaria. La resolución, aprobada oficialmente el 15 de diciembre de 2025 como Resolución A/RES/80/117, surge de la Cuarta Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General sobre enfermedades no transmisibles (ENT) y salud mental, celebrada en septiembre de 2025.

La salud mental, un desafío global

Los trastornos mentales —como la ansiedad, la depresión o la psicosis— afectan a cerca de mil millones de personas en el mundo, interactúan con otras enfermedades no transmisibles y generan impactos humanos, sociales y económicos significativos. Según la ONU, estas condiciones limitan el desarrollo personal, la participación social y el bienestar psicológico, y requieren una respuesta sanitaria integrada y sostenible.

Atención comunitaria como eje estratégico

Uno de los aspectos más destacados de la Declaración es la promoción de la atención comunitaria y de la atención primaria como instrumentos clave para mejorar el acceso a servicios de salud mental. Se subraya que los sistemas de salud deben:

  • Fortalecer la atención primaria, garantizando la detección temprana y el tratamiento oportuno de trastornos mentales.
  • Expandir la intervención comunitaria, involucrando a organizaciones locales, redes de apoyo y profesionales de salud mental en entornos próximos a la población.
  • Promover la prevención y el bienestar, incluyendo estrategias educativas y de reducción del estigma en la comunidad.

Metas globales para 2030

La ONU establece objetivos concretos para 2030, entre los que destacan:

  • Incrementar en 150 millones el número de personas con acceso a servicios de salud mental.
  • Integrar la salud mental en programas de ENT y bienestar.
  • Reducir las desigualdades en el acceso a la atención psicológica y comunitaria.

Un compromiso multilateral

La Declaración refleja un consenso global entre los Estados Miembros para abordar la salud mental desde una perspectiva integrada y sostenible, reconociendo que la atención comunitaria y la participación social son esenciales para garantizar el bienestar psicológico de todas las personas.

Fuente: Naciones Unidas, Resolución A/RES/80/117, 15 de diciembre de 2025. Texto completo disponible en la Biblioteca Digital de la ONU.