David El Hattach, estudiante del Máster en Intervención Psicológica en Ámbitos Sociales y Comunitarios, comparte su experiencia de prácticas en el Programa de Familia de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Aranjuez, un recurso municipal dedicado al acompañamiento de familias en situaciones de vulnerabilidad y a la promoción de su bienestar y autonomía.


«Realicé mis prácticas en el Programa de Familia de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Aranjuez, un recurso municipal que trabaja con familias en situaciones de vulnerabilidad, muchas de ellas derivadas de centros educativos, Fiscalía, Juzgados u otros recursos que intervienen con menores y sus familias. Allí pude conocer de cerca cómo se acompaña a familias que se encuentran en entornos vulnerabilizadores y atraviesan momentos de especial dificultad. Además, pude observar cómo se articula la intervención entre distintos profesionales.

En el día a día participé en entrevistas familiares, revisión de expedientes, coordinación con centros educativos y talleres como la Escuela de Familias. También colaboré en acciones del Plan de Prevención del Suicidio. Cada una de estas experiencias me ayudó a entender que la intervención social no consiste únicamente en aplicar técnicas, sino también en estar presente, escuchar y acompañar sin juzgar.

Este recurso desempeña una labor fundamental porque sostiene a familias que, sin este apoyo, podrían encontrarse completamente solas. La psicología tiene aquí un papel esencial, ya que aporta una mirada que ayuda a comprender, ordenar y acompañar procesos que a veces son dolorosos, pero que también están llenos de posibilidades. Es una forma de favorecer el empoderamiento y la autonomía de las personas para que puedan desarrollar una vida digna en todas sus dimensiones.

Lo que más me impactó fue descubrir la cantidad de factores que influyen en la vida de una familia: el empleo, la salud mental, la red de apoyo o la propia historia personal. Nada es simple. Y, aun así, siempre existe espacio para el cambio cuando se trabaja desde valores como el respeto, la autonomía, la dignidad y otros principios que orientan nuestra intervención profesional.

Para mí, estas prácticas han sido una experiencia transformadora. Han reforzado mi convicción sobre la importancia de incorporar una mirada comunitaria no solo en la intervención social, sino en cualquier ámbito profesional que pretenda promover cambios significativos en los contextos en los que las personas desarrollan sus vidas.»

David El Hattach
Estudiante del Máster en Psicología de la Intervención Psicológica en Ámbitos Sociales y Comunitarios